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Según la Teoría del Par Biomagnético del doctor Goiz, formulada en 1988, buena parte de las enfermedades son producto de la combinación de alteraciones fundamentales del pH en los órganos internos y la presencia de microorganismos. Goiz afirma que los órganos del cuerpo establecen un equilibrio biomagnético interno formando pares (Ej.: Hígado-Riñón). Cuando este equilibrio se altera aparecen las enfermedades. El desequilibrio se puede reestablecer mediante la aplicación de imanes de mediana intensidad, ubicados en lugares específicos del cuerpo asociados a los pares anómalos. . De hecho toda patología se inicia en dos puntos relacionados entre sí que poseen las mismas características bioenergéticas aunque estén situados en distintos lugares del cuerpo. Es lo que llama "par biomagnético" y asevera que mientras en uno de esos puntos se produce acidificación en el otro se produce alcalinización. Y eso hace que en uno se acumulen los virus y en el otro las bacterias, los que pierden su capacidad patógena en presencia de los imanes. Y aunque es cierto que algunas enfermedades están relacionadas especialmente con un par determinado, en general la gran mayoría de las enfermedades implican más de un par biomagnético y por tanto la participación sincrónica de distintos gérmenes, ya sea virus, bacteria, hongos o parásitos.

Respuesta Muscular Inteligente

El “par biomagnético” supone la comunicación con la sabiduría corporal para determinar la región biomagnética que se encuentra en estado disfuncional o que ha sido invadida por elementos patógenos, a través del uso de los tests musculares utilizados en Kinesiología para diagnosticar con precisión el funcionamiento de las glándulas y órganos del cuerpo, un método de diagnóstico a través del principio de "respuesta muscular inteligente" que fue descubierto por el Dr. George Goodheart en los años sesenta.

Magnetismo Terrestre

El primer campo magnético con el que nuestro organismo tiene que estar en perfecto equilibrio es el de nuestro propio planeta. En esta línea, ya en 1958, el doctor japonés Nakawaka acuñó la expresión "Síndrome de deficiencia de campo magnético" para definir la dolencia de quienes presentan síntomas como rigidez de hombros, espalda y base del cuello, dolor en la parte baja de la espalda, migrañas, vértigos, sensación de pesadez, insomnio, estreñimiento crónico, lasitud general y desequilibrio del sistema nervioso autónomo. Nakagawa estaba convencido de que tales síntomas se debían a un desequilibrio de los campos magnéticos de los pacientes. "Todas las funciones biológicas -afirmó por su parte el cirujano ortopédico francés Orengo- son sumamente sensibles a la influencia de los campos magnéticos. Todo confirma el concepto de que la vida en la Tierra está inmersa en un mar de fuerzas magnéticas y que la persistencia de vida depende de que esas fuerzas permanezcan equilibradas." La NASA, por su parte, detectaría luego que al abandonar el campo magnético de la Tierra los astronautas padecían la denominada "enfermedad espacial" caracterizada por el desarrollo de osteoporosis y deficiencias inmunológicas. No debe extrañarnos pues que hoy sean cada vez más los investigadores que se preguntan si el gran número de nuevas patologías que se diagnostican -muchas de ellas articulares- no se deberá a la suma de la disminución progresiva del campo magnético de la Tierra denunciada por los investigadores japoneses Kawai y Ritake (un 5% anual) y la enorme contaminación electromagnética que sufrimos.

Procedimiento preventivo de salud

El biomagnetismo médico, por ser un procedimiento de órden físico y natural así como externo, no es traumático ni produce efectos colaterales indeseables. Es bien sabido que los organismos superiores pueden ser portadores asintomáticos de microorganismos patógenos, aparentemente en las mucosas de los sistemas respiratorio y digestivo.

El número de sesiones depende del tipo de dolencia así como de su gravedad y antigüedad, pero la práctica parece indicar que en general una secuencia inicial de tres sesiones –con un máximo de diez días entre cada una - basta para obtener una gran mejoría en la mayoría de los casos.

Todo un campo de estudio se abre así sobre la influencia de los campos magnéticos en la salud. Aunque lo realmente importante de esta terapia es que su aplicación es sencilla, carece de contraindicaciones y es fácil de comprobar en sus resultados. El porcentaje de alivio y mejoría que los pacientes experimentan es lo suficientemente notable como para respaldar su conocimiento y uso, idealmente en combinación con otras terapias que, apoyando en el área emocional, ayuden a elevar las defensas del sistema inmune y contacten a las personas con su alegría de vivir.

Otros links:

www.biomagnetismochile.cl

www.centrodoctorgoiz.cl

www.biomagnetismo.cl